La Audiencia de A Coruña ha condenado a un matrimonio a 53 años y 11 meses de prisión por trata de seres humanos, inmigración ilegal y tráfico de drogas. La sentencia revela que desde 2019, la pareja explotaba la prostitución de mujeres en pisos de Ferrol y Narón, obteniendo beneficios económicos significativos. Este caso pone de relieve la lucha contra el crimen organizado y la explotación sexual en Galicia.
La Audiencia Provincial de A Coruña ha dictado una sentencia condenatoria contra un matrimonio, imponiéndoles una pena de 53 años y 11 meses de prisión a cada uno. Ambos han sido hallados culpables de varios delitos, entre los que se incluyen el tráfico de drogas, la inmigración ilegal y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.
Según la resolución del tribunal, desde al menos el año 2019, los condenados operaban en pisos ubicados en Ferrol y Narón. Allí, se dedicaron a obtener importantes beneficios económicos mediante la explotación de mujeres en situaciones vulnerables, forzándolas a ejercer la prostitución.
La sentencia detalla que los miembros del matrimonio fueron responsables de un delito contra la salud pública en su modalidad más grave, relacionado con el tráfico de drogas. Además, se les atribuye un delito continuado de inmigración ilegal y siete delitos adicionales de trata de seres humanos, todos ellos en concurso medial con otros tantos relacionados con la explotación sexual.
Los magistrados han subrayado que estos actos no solo constituyen graves violaciones de derechos humanos, sino que también reflejan un preocupante fenómeno social que requiere atención urgente por parte de las autoridades competentes.
Cifra | Descripción |
---|---|
53 | Años de cárcel condenados a cada miembro del matrimonio |
11 | Meses de cárcel condenados a cada miembro del matrimonio |
2019 | Año desde el cual se dedicaron a la explotación |
7 | Delitos de trata de seres humanos con finalidad de explotación sexual |
La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a cada uno de los miembros del matrimonio a 53 años y once meses de prisión.
Fueron condenados por un delito contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas, un delito continuado de inmigración ilegal y siete delitos de trata de seres humanos con finalidad de explotación sexual.
El tribunal considera probado que, al menos desde 2019, ambos se dedicaron a estas actividades delictivas.
Operaban en pisos ubicados en Ferrol y Narón.
Se dedicaban a obtener importantes beneficios económicos mediante la explotación de la prostitución de otras personas de sexo femenino.