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Navarra

06/07/2021@18:21:36
Los dos abusos sexuales se produjeron en septiembre de 2019 cuando el inculpado y la niña se encontraban solos en el domicilio. El fiscal había solicitado 22 años de prisión, 11 por cada uno de los dos delitos, pero el Tribunal Superior considera, como sostuvo la Audiencia, que se trata de un delito continuado.

La Sección Primera de la Audiencia considera que el “mero azar” evitó la muerte de la víctima, que recibió en la cabeza un cartucho de perdigones disparado con una escopeta. En el juicio, el fiscal y la acusación particular habían solicitado 12 años de prisión, mientras que la defensa había pedido una pena de 3 meses.

La fiscalía, la acusación particular y la defensa han solicitado a la magistrada presidenta del tribunal que el pamplonés que el 23 de agosto de 2019 mató a su madre, de 71 años, arrojándola desde un cuarto piso, sea internado en un centro psiquiátrico durante 21 años.

Akelarre en vasco significa «prado del macho cabrío», pero tiene un sentido mucho más oscuro que la simple localización de un lugar. Esta es la palabra que comúnmente se utiliza para denominar las ceremonias de invocación al diablo. Así lo explica Míriam del Río en su libro Turismo Dark.

La niña pernoctaba de domingo a jueves en el domicilio que su cuidadora compartía con su esposo, el condenado, de 63 años, en una localidad de la merindad de Sangüesa.

Tras ser acusado de golpear y violar a una menor de 9 años, hija de su pareja, finalmente el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha confirmado una condena de 14 años y 8 meses de prisión impuesta el pasado mes de diciembre por la Audiencia Provincial.